Fruta roja madura, taninos sedosos y un final suave: este sábado 7 de noviembre se celebra el Día Internacional del Merlot, una cepa que acompaña desde una pasta al pomodoro hasta un asado al atardecer, y que también invita a disfrutarla sola, copa en mano.
Basta servirlo para reconocerlo: un rojo profundo en la copa, aromas a ciruela y frutos rojos que suben al primer giro y una textura que se desliza sin aspereza. Cada 7 de noviembre, el mundo del vino rinde homenaje al Merlot. En Chile, donde el Carmenère y el Cabernet Sauvignon se llevan gran parte del protagonismo, el Merlot ha sabido mantener, sin estridencias, un lugar fiel en las preferencias de los consumidores.
“El Merlot es de esos vinos que nunca pasan de moda. Ha construido una relación muy cercana con los consumidores porque combina suavidad, expresión frutal y versatilidad. Es una cepa que acompaña con naturalidad distintos momentos, desde una comida familiar hasta una conversación entre amigos al final del día”, explica Javier Brzovic, jefe de Comunicaciones de Casillero del Diablo.
Una cepa para todos los platos: su gran atributo es la versatilidad. El Merlot tiene taninos redondos, casi aterciopelados, y es poco astringente: en vez de apretar el paladar, lo envuelve. Por eso su paso por boca es más suave que el de cepas de mayor intensidad, como el Cabernet Sauvignon, el Carmenère, el Malbec o el Syrah.
“Como sus taninos no son agresivos, no necesitas necesariamente comida para disfrutar más de una copa. Pero, al mismo tiempo, es un vino ideal para acompañar distintos platos”, agrega Brzovic.
En la mesa, el Merlot se luce junto a un pollo dorado al horno, una pasta con tomates frescos y albahaca, verduras asadas con su punto ahumado o el crujiente de un asado recién salido de la parrilla. Una apuesta segura para las tardes largas de primavera y las reuniones de fin de año.
Para este Día del Merlot, Casillero del Diablo propone dos alternativas:
Casillero del Diablo Merlot: en la copa luce un púrpura intenso y profundo. Al acercarla aparecen ciruelas negras, moras y especias, con un sutil toque de chocolate. En boca es de cuerpo medio, con taninos amables y una textura que envuelve. Proviene del Valle Central, se disfruta mejor entre 16 °C y 18 °C y es uno de los vinos más elegidos del portafolio de la marca.
Casillero del Diablo Reserva Especial Merlot: un vino de fruta intensa, donde la guinda y la ciruela madura se adelantan en nariz junto a frutos rojos y negros. Ideal para carnes blancas, carnes rojas suaves, quesos semimaduros y pastas.
Las distintas variedades de Casillero del Diablo están disponibles en los principales supermercados y botillerías del país, y en descorcha.com.
