Moderar el consumo de dulces, evitar comerlos constantemente durante el día y mantener una buena higiene bucal son medidas que ayudan a prevenir las caries durante Halloween.
Disfraces y dulces protagonizan Halloween, una celebración en que estos productos adquieren especial relevancia entre los niños.
Aunque no es necesario eliminarlos, su consumo frecuente puede favorecer la aparición de caries, por lo que adoptar hábitos de cuidado bucal permite disfrutar de la fecha sin descuidar la salud dental.
En Chile, la prevalencia de caries supera el 62% en la población general, según antecedentes del Plan Nacional de Salud Bucal 2021-2030 citados por el Ministerio de Salud. Esta cifra refuerza la importancia de la prevención, especialmente desde la infancia, etapa en que se establecen hábitos que pueden acompañar a las personas durante toda la vida.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las bacterias presentes en la placa dental transforman los azúcares libres de alimentos y bebidas en ácidos que pueden dañar los dientes. En este contexto, no solo importa la cantidad de dulces que se consumen, sino también la frecuencia.
Comerlos repetidamente durante el día mantiene los dientes expuestos al azúcar, por lo que es preferible concentrar su consumo en un momento definido y evitar comerlos constantemente entre comidas.
“En Halloween, el desafío no es evitar que los niños coman dulces, sino enseñarles a disfrutarlos con moderación y sin descuidar su salud bucal. Evitar que estén comiendo durante todo el día y mantener una buena rutina de cepillado son acciones sencillas que pueden ayudar a prevenir las caries. La idea no es prohibir ciertos alimentos, sino promover un consumo consciente y hábitos de cuidado que se incorporen desde la infancia”, señala Catalina Díaz, odontóloga líder de Crecimiento de Territorio de Solventum Dental Solutions.
Cómo porcionar y verificar el consumo
Para poner estas recomendaciones en práctica, las familias pueden guardar los dulces recolectados en un recipiente que permita supervisar las porciones y organizar su consumo.
También es aconsejable concentrar su consumo en un momento definido, en lugar de comerlos durante todo el día, además de moderar los caramelos pegajosos o masticables, que pueden quedar adheridos a los dientes.
Mantener el cepillado al menos dos veces al día con pasta dental fluorada, utilizar hilo dental y acompañar a los niños en su rutina de higiene son medidas fundamentales para reducir el riesgo de caries.
La importancia de estos cuidados también se refleja en la salud infantil. Un estudio nacional realizado el 2026 por la Universidad de Los Andes, el cual se llevó a cabo en 2.486 escolares de primero básico, encontró que el 42% presentaba al menos una caries cavitada sin tratar. Estos resultados refuerzan la importancia de promover hábitos de prevención desde los primeros años de vida.
Cada 31 de octubre puede ser una oportunidad para reforzar el cuidado de la salud bucal en familia. Moderar la frecuencia de consumo de dulces, mantener una higiene adecuada y acudir a controles odontológicos periódicos son acciones que permiten disfrutar de la celebración sin dejar de lado la prevención.
